
Naidú Quiroz Trelles
8 de diciembre de 2024
A pocas horas de Lima, Canta guarda un tesoro arqueológico lleno de historia, misterio y belleza. Prepárate para descubrir su secreto mejor guardado. ¿Listo para explorar el Machu Picchu limeño?
En las alturas de la sierra de Lima se esconde un lugar cautivador que fusiona historia, paisajes naturales y tradiciones vivientes: Canta, un destino apodado el “Machu Picchu Limeño”. Este nombre no solo resalta la imponencia de sus paisajes, sino también la riqueza cultural que conserva, un tesoro aún desconocido para muchos, ideal para quienes buscan aventuras y conexión con el pasado.
En el corazón de la provincia de Canta se encuentra San Buenaventura, un apacible poblado que sirve de punto de partida hacia el “Machu Picchu Limeño”. Este encantador rincón, con casas construidas de adobe y tejados rojizos, está rodeado de colinas verdes y montañas que parecen guardar secretos de épocas pasadas. En este lugar, el tiempo transcurre con serenidad, y los habitantes mantienen vivas antiguas costumbres, conviviendo en perfecta armonía con la naturaleza. Es un espacio donde la simplicidad de la vida rural invita al visitante a maravillarse y reconectarse.
El verdadero protagonista de esta región es el complejo arqueológico de Cantamarca, una obra preincaica que, por su esplendor, ha sido comparada con Machu Picchu. Ubicado a más de 3,500 metros sobre el nivel del mar, este sitio arqueológico es un testimonio de una civilización que floreció mucho antes de la expansión del Imperio Inca.
Cantamarca destaca por sus diversas estructuras, entre las que se cuentan construcciones circulares y rectangulares, antiguos canales de irrigación y terrazas agrícolas que revelan su avanzada ingeniería. Según los estudiosos, este lugar no solo cumplía un rol residencial, sino también administrativo y comercial, siendo un importante punto de intercambio en su tiempo. Las vistas que ofrece este enclave son simplemente espectaculares: montañas cubiertas de niebla al amanecer y paisajes que parecen sacados de un cuento.
Canta y su preciado Cantamarca son mucho más que destinos turísticos; son un legado histórico invaluable y una invitación a explorar la relación entre el ser humano y su entorno. Este “Machu Picchu Limeño” no solo permite viajar al pasado, sino también reconectar con la riqueza de la naturaleza. Visitar esta región es embarcarse en un viaje único, lleno de aprendizajes, aventura y paisajes que quedarán grabados en la memoria.

Foto de Machu Picchu Limeño

