
Oriana Cutipa Aragón
28 de febrero de 2025
Cada febrero, Puno se convierte en el epicentro de una de las festividades más grandes de Latinoamérica que fusiona la devoción, danza e identidad de todo un pueblo.

Fotografía de la Virgen de la Candelaria
Puno, la capital folclórica del Perú, cada febrero cobra vida con la Festividad de la Virgen de la Candelaria, una celebración que une la fe católica con la cosmovisión andina en una mezcla de sincretismo musical, color y devoción. En el 2014, esta festividad fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, lo que destaca la importancia de mantener y promover este legado como parte fundamental del turismo en el país.
Origen
La historia de la Virgen de la Candelaria se remonta a 1392 en Tenerife, España; aquí nació su advocación y era un lugar por el que obligatoriamente debían pasar los españoles que se embarcaban hacia América. Así es como llegó la advocación a la Virgen de la Candelaria a Puno. Aunque los orígenes de la fe en la provincia no están definidos, se cree que empezó en Huancané, posteriormente, por la gran cantidad de fieles que obtuvo, se trasladaría la imagen de la Virgen a la iglesia San Juan de Puno.
Por otro lado, también se dice que los primeros devotos fueron mineros que invocaban la protección de la Virgen. De acuerdo a Fray Antonio de Calancha, era la única virgen que concedía milagros a los nativos.
Así mismo, una de las versiones más difundidas sobre la expansión de su devoción en Puno cuenta que en 1781, la ciudad fue amenazada por las fuerzas de Túpac Katari, entonces, se realizó una procesión de la imagen de la Virgen, generando que las fuerzas rebeldes se retiraran, pues pensaron que habían llegado refuerzos españoles. A partir de ese momento, se consolidó como la patrona de Puno.
Fechas centrales y tradiciones
Como preparativos para esta festividad se realizan las misas de novenas, ocho días antes de la fiesta, es decir, del 24 al 31 de enero. El 1 de febrero, se desarrolla la bendición de candelas, la entrada de Caballería y Qhapus y se traslada la Virgen a la Catedral de Puno.
La festividad tiene su punto de inicio el 2 de febrero, Día de la Virgen de la Candelaria, con la misa solemne y la procesión de su imagen por las principales calles de la ciudad.
Una de las fechas más esperadas es el primer domingo de febrero, debido a que se lleva a cabo el Concurso de Danzas Originarias en el estadio Enrique Torres Belón. En este evento, cientos de agrupaciones provenientes de diversas comunidades de Puno exhiben sus danzas tradicionales en una demostración de identidad y resistencia cultural. También siete días después del día central se realiza la octava (misa de Albas y entrada de cirios).
Luego, el segundo domingo de febrero, tiene lugar el Concurso de Danzas de Trajes de Luces, donde participan con trajes bordados de gran esplendor y coreografías vibrantes. Esta fecha es clave, ya que da inicio a la Gran Parada y Veneración, en la que danzarines y músicos recorren las calles de Puno en honor a la Mamita Candelaria.

Pasacalle de la diablada
Cabe destacar que, veintiséis de estas danzas, tanto autóctonas como de luces, fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Nación, aunque el número de danzas registradas en la región supera las cuatrocientas.
El turismo como oportunidad y desafío
La Festividad de la Virgen de la Candelaria es uno de los principales motores económicos y culturales de Puno. Cada año, miles de turistas extranjeros llegan a la ciudad generando un impacto positivo en sectores como la hotelería, la gastronomía y el comercio. También asisten turistas nacionales, de los que una gran parte participan como danzarines siguiendo la tradición de bailar por al menos tres años, pues se cree que si se hace esto la Virgen les concederá lo que pidan (trabajo, suerte o amor).

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Sin embargo, este crecimiento también plantea problemáticas como: la gran cantidad de residuos generados; para ello se tuvo el apoyo de la Municipalidad y voluntarios ambientales, aunque no se dieron abasto, por lo que se debería implementar campañas de reciclaje e incrementar el número de vertederos. De igual manera, el excesivo consumo de bebidas alcohólicas, donde se necesita trabajar en una cultura de prevención, autocuidado y autocontrol.
Vive la magia de la Candelaria
La Virgen de la Candelaria no es solo una festividad, es una experiencia única que todo amante de la cultura debería vivir al menos una vez. Puno, con su mística belleza a orillas del Titicaca, se llena de vida en febrero. Si buscas una inmersión en la esencia misma del mundo andino, visita Puno y déjate envolver por la magia de la Mamita Candelaria.

Fotografía de la Plaza de Armas de Puno

