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Gen Z vs La intimidad en el cine

Fernando Castellanos

25 de setiembre de 2025

¿Qué papel juega la intimidad en el cine actual? La reacción del público joven ha reabierto una discusión sobre el arte, la narrativa y los límites creativos.

El cine es, sin duda alguna, una de las mejores formas de representar la vida del ser humano. Desde las experiencias que vivimos hasta los sentimientos más profundos, las películas han capturado esta esencia de muchas maneras. Y la intimidad es una de ellas.

Por años, hemos sido testigos de diferentes formas de intimidad en el cine, ya sea un amor inocente y tierno o los momentos más apasionados que solo existen en las fantasías de los personajes. La intimidad siempre ha sido un factor importante en el cine para expresar sentimientos y profundizar tramas, dependiendo de la historia que se está contando.


Fotograma Challengers (2023/ MGM Studios)


Sin embargo, pareciera ser que hoy en día mostrar intimidad en el cine se ha convertido en un tema controversial, en especial para la generación Z, quienes han mostrado su disconformidad con este tipo de escenas y exigen que se dejen de tomar en cuenta estas narrativas.


Una polémica innecesaria


Toda esta discusión surgió hace muy poco, cuando un grupo de personas —en su mayoría de la generación Z— se quejó en redes sociales de cómo las películas actuales están “llenas” de escenas íntimas, lo que les provoca disgusto e inconformidad, afirmando que la experiencia de ir al cine se está volviendo menos placentera.


Esto llegó al punto de afectar el desempeño de cualquier película que incluyera este tipo de escenas: desde campañas de odio en contra de actores y directores, hasta bombardeos de malas críticas y comentarios despectivos en redes sociales.


Fotograma Cincuenta Sombras de Gray (2015/ Focus Features)


Proyectos como Oppenheimer (2023), Poor Things (2023) y Euphoria (2019) fueron duramente criticados por sus escenas sexuales, las cuales fueron consideradas “innecesarias” y causantes de “incomodidad” por este grupo. El mensaje era claro: la generación Z simplemente no quiere ver más este tipo de contenido.


La respuesta de la industria


Mientras las nuevas generaciones aparentemente no quieren más erotismo en el cine, los creativos y críticos de la industria salieron en su defensa. Para muchos de ellos, la intimidad es un recurso indispensable para contar historias y dotar de humanidad a los personajes.

Según varios críticos, sin este tipo de escenas no se habrían logrado momentos icónicos, como la primera vez de Jack y Rose en Titanic (1997), lo que solidificó aún más su romance. O el caso de Secreto en la montaña (2005), donde se mostró la intimidad entre dos hombres en una época en la que aún era un tema controversial, abriendo conversaciones necesarias en el público.


Fotograma Secreto en la Montaña (2005/ Focus Features)


Este debate resulta, en realidad, bastante absurdo, pues, querer censurar algo tan natural como la intimidad entre dos personas simplemente porque causa desagrado no solo es un signo de inmadurez, sino también un retroceso tras años de lucha para que la sexualidad dejara de ser un tema tabú.


Si este tipo de escenas causa tanta controversia al grado de hacer que algunos consideren dejar de ir al cine, lo más recomendable sería que se queden en casa viendo algo más “apropiado”, en lugar de intentar limitar la creatividad y el sentimiento de las películas.

Siendo parte de la generación Z —un grupo conocido por ser sinónimo de cambios y reformas al sistema—, puedo dar fe de que esta batalla por eliminar la intimidad del cine será, sin duda, un caso perdido.

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Fernando Castellanos

Comunicador apasionado por el cine, la televisión y la música.

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