
Oriana Cutipa Aragón
10 de junio de 2025
¿Cómo han evolucionado los festivales de cine frente al auge de la tecnología y las plataformas digitales? Del tradicional espectáculo presencial a formatos híbridos y virtuales.
Los festivales de cine han sido durante décadas espacios imprescindibles para acercar al público obras que, de otro modo, jamás hubieran llegado a las salas de cine de cada ciudad. También fueron espacios de encuentro para cineastas emergentes, profesionales del medio y aficionados que buscaban esa emoción y experiencia colectiva que solo pueden ofrecer estos concursos cinematográficos. Sin embargo, la irrupción de las plataformas digitales y el auge de los estrenos en línea han constituido retos significativos. Hoy cabe preguntarse: ¿siguen siendo los festivales de cine tan influyentes como antes o la tecnología los ha relegado a un segundo plano?

Festival de Venecia en el 2018 (Verdict)
La competencia de las plataformas digitales
El crecimiento exponencial de Netflix, Amazon Prime Video, Disney+ y otras plataformas similares, ha modificado radicalmente nuestros hábitos de consumo audiovisual. Ahora, el público puede ver películas de todos los rincones del mundo desde la comodidad del sofá de sus casas, sin necesidad de esperar a que un festival las proyecte. Este acceso inmediato y masivo ha ocasionado que se pierda una parte del propósito original de los festivales: la exclusividad, ser la primera puesta en escena de las películas.
Además, estas plataformas comenzaron a invertir en diversos proyectos, muchos dirigidos por cineastas de renombre y con temáticas innovadoras. Cuando “La sociedad de la nieve” de Juan Antonio Bayona ganó diversos premios en festivales entre ellos el Premio del Público Ciudad de Donostia/San Sebastián a la Mejor Película en el Festival Internacional de cine de San Sebastián del 2023, quedó claro que las plataformas ya no eran simples distribuidores, sino competidores que producían cine de calidad. En la actualidad, los festivales ya no son la única forma para que un largometraje alcance reconocimiento internacional.

Fotograma del filme “La sociedad de la nieve”(Netflix)
Un ejemplo palpable: el declive de Sundance
Sundance Film Festival es el paradigma de los festivales independientes de cine en Estados Unidos, donde durante años, fue el lugar donde se descubrían joyas cinematográficas. Sin embargo, en 2021, la pandemia obligó a Sundance a celebrar su edición en formato completamente virtual. Aunque esta modalidad permitió la asistencia de miles de espectadores en todo el mundo, la experiencia mutó radicalmente, pues desaparecieron las largas filas, las recepciones en hoteles y los debates cara a cara.
Cuando en 2022 Sundance regresó con un formato híbrido, el público que solía llenar las salas antes de la pandemia aún tardaba en volver a las proyecciones presenciales. De acuerdo a Sundance Institute, hubo una caída de más del 20% en la asistencia presencial respecto a 2019.

Sundance Film Festival (Sundance Institute)
Tecnología vs. Festivales de cine
Se ha evidenciado que la tecnología, aunque democratiza el acceso, puede afectar características que hacen a los festivales únicos. En ese mismo sentido, para los cineastas podría significar una pérdida de prestigio, puesto que presentar una obra en un contexto virtual no genera la misma repercusión mediática y social que una presencial seguida de entrevistas y celebraciones.
Asimismo, existe una saturación de contenido, la oferta virtual se incrementa tanto día a día que, paradójicamente, las películas pequeñas pueden perderse en un sinfín de opciones, exactamente aquello que muchos festivales pretendían combatir.
Por otra parte, con la virtualidad sobreviene la pérdida de esas experiencias inherentes a los festivales como las discusiones espontáneas al salir de la sala, la posibilidad de toparte con el director en un pasillo o pedirle un autógrafo a tu actor favorito. Una plataforma de streaming no podría superar el glamour de las alfombras rojas y las premiaciones, que es lo que da aún más emoción a un festival.

Enzo Vrogincic y Juan Antonio Bayona en la alfombra roja del Festival de San Sebastián en el 2023 (San Sebastian Festival)
Los festivales de cine enfrentan el dilema de adoptar la tecnología para seguir vigentes y mantener su impacto. Algunos demuestran que el camino híbrido es viable, pero aún imperfecto. Entonces, cabe preguntarse si en el futuro seguirán siendo celebraciones donde se vive y se comparte el séptimo arte.

