
Mateo Silva
11 de setiembre de 2025
¿Puede la inteligencia artificial formar parte legítima de un ecosistema creativo y técnico tan humano como el del libro? Una mirada a sus alcances y tensiones.
Para abordar el tema de la inteligencia artificial y el ecosistema del libro, es necesario diferenciar dos enfoques: uno que clasifica según las ramas de la industria del libro y otro que es más filosófico, relacionado con la opinión o postura.
La industria del libro se puede dividir en dos grandes ramas. Por un lado, está la rama creativa, que incluye la escritura, las imágenes e ilustraciones, el diseño de portadas, etc. Por otro lado, se encuentra la rama técnica, que abarca la corrección, la estructura comercial, las ventas, etc.

Imagen generada por ChatGPT
En la rama técnica, la IA se presenta como un asistente que, principalmente, acorta tiempos y, por lo tanto, costos. Herramientas como EditGPT son capaces de exponer errores ortotipográficos, gramaticales y sintácticos, así como usos incómodos para el lector. Esto significa que pueden entregar un texto corregido con el control de cambios activado; en este caso, el rol del corrector es más bien el de un censor o una segunda opinión que acepta o rechaza los cambios propuestos por la IA. Este trabajo simbiótico parece ser el equilibrio perfecto entre la mecanización y la subjetividad humana.

Imagen generada por ChatGPT
En la rama creativa, la situación es más compleja y está vinculada al enfoque filosófico. La IA es capaz de generar contenido que resulta prácticamente indistinguible de aquel creado por humanos. En este sentido, la creatividad, algo aparentemente exclusivo del ser humano, podría dejar de serlo.
La IA solo opera con ceros y unos; es decir, genera resultados estadísticamente posibles, y esos resultados los concluye según la información con la que fue entrenada, que proviene de trabajos humanos. Entonces, ¿se podría afirmar que lo creado por la IA es, en algún punto, una configuración de creaciones humanas? Y, por otro lado, ¿existe alguna creación humana que no sea una configuración de creaciones humanas previas? ¿Hay una capacidad creativa que sigue la lógica del campo cuántico, en el que la materia puede generarse espontáneamente de manera azarosa? Y si es así, ¿llegará el momento en que la IA pueda generar ese tipo de contenido? ¿Está ahí el secreto de la tan ansiada y temida singularidad?

