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VIRGIN: la historia más vulnerable de Lorde

Diego Medina

1 de setiembre de 2025

“Virgin”, el cuarto álbum de la cantante neozelandesa Lorde llega para mostrarnos la cara más vulnerable e íntima de la artista.

“It feels so scary getting old” es una frase que me ha acompañado desde que tengo 12 o 13 años. Cubierta de mi miedo, dudas, incertidumbre y entre mis alegrías y tristezas, lo tomé como un mantra que ha marcado cada etapa de mi vida. Por alguna extraña razón, me sentía comprendido y absorto en las letras y los sonidos de una artista que no tenía un gramo de idea de mi existencia. Pero me profesaba cobijado por su trabajo.


¿Quién es Lorde?: Un recorrido por su música 


Marija Lani Yelich-O’Connor, mejor conocida en el medio como “Lorde”, es una artista que siempre me ha fascinado. No solo por su indudable talento en la calidad de su lírica y sonido experimental, sino también por su relación casi nula con el mundo de la farándula y el espectáculo: Lorde vive lejos del lente de la cámara. 


Hasta el momento, la artista de 28 años ha trabajado en 4 álbumes de estudio desde el 2013 con Pure Heroine, un disco que enmarca la adolescencia en temas como el anhelo romántico, la ansiedad y una crítica a los lujos de la fama con canciones como Royals la cual le valió un premio Grammy a Canción del Año.


Cuatro años después, en 2017 la crítica la alaba con su disco Melodrama, un viaje experimental en una noche de fiesta que con canciones como Supercut o Green light, retratan el dolor, la soledad y los sentimientos de una ruptura amorosa entre sintetizadores. 


Repitiendo la fórmula cuatro años después, Lorde lanza el sencillo “Solar Power”, inaugurando una nueva etapa que porta el mismo nombre. Esta vez con un indie folk acompañado de un sonido pacífico entre guitarras acústicas Un disco sobre la conexión con la naturaleza y la introspección.


Portadas de la discografía de Lorde.


La espera ha terminado, y siguiendo la regla de los 4 años, Lorde ha hecho explotar las redes sociales anunciando una nueva era en su carrera musical. Bautizada como Virgin, el nuevo álbum de la cantante está ya entre nosotros, ¿cumplió las expectativas?


Una nueva era para Lorde


Después de un efímero recorrido por la discografía de Lorde, hemos llegado a su trabajo más reciente: Virgin. Es un detalle quizá banal, pero me gusta pensar que cada nueva etapa de mi vida ha sido musicalizada por el trabajo de esta increíble mujer. Ahora no es la excepción. 


Seré contundente con este punto, ¿me gustó Virgin? Sí. Lorde regresa y con más fuerza que nunca. Este álbum se catapulta en un synth y dance pop que te hace sentir inmerso en un aura que en ocasiones se llega a percibir como “divina”.  Me encanta su clásica combinación de sonidos alegres y bailables con letras profundas y reflexivas. Ahora, ¿cumple con las expectativas? La verdad, es que sí. Si bien, hago parte del grupo que cree que Melodrama ha sido el punto más alto de su discografía, Virgin no se queda atrás. 


Hay muchos puntos que se deben resaltar en este disco. Empezando con el nombre y la fotografía que se ha elegido para representarlo: Virgin, con una radiografía de la cadera de Lorde, dejando entre ver la hebilla del cinturón y un DIU. Me encanta la estética que maneja, el tema de la intimidad de las radiografías y los colores, ¿qué cosa más íntima que lo que hay dentro físicamente de una persona? Es incluso, hasta irónico y rebuscado. Una genialidad. 


Lorde en vivo en el Festival Glastonbury 2025. 


Como dije, las letras de Lorde siempre han sido su punto más fuerte. Virgin es un viaje de autodescubrimiento y cuestionamiento interno, en palabras de la cantante: una resurrección emocional. Entre las 11 canciones que conforman el disco, Lorde explora temas sobre el género, el cuerpo, las relaciones paternales, la fama y la niñez, así como la vulnerabilidad y la fragilidad de las relaciones interpersonales en la adultez. No se guarda nada. Abre su mente y su cuerpo a los cuestionamientos y vivencias que la han atacado en los últimos años: sus problemas alimenticios y su dilema con el género, representado en canciones como Hammer, con la frase: “Algunos días soy una mujer, otros soy un hombre”.


Me encanta esta versión de la artista: cómoda, atrevida, vulnerable. Dejando conocer sus miedos, inseguridades y dudas. Sus cuestionamientos y temores. Ahora hago la pregunta: ¿Es Virgin un buen disco? Absolutamente sí. 


Damas y caballeros, ella lo ha vuelto a hacer, y la espera ha valido totalmente la pena. 

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Comunicólogo apasionado de la escritura.

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